Visita el Instituto Cultural Cabañas en Guadalajara

Visita el Instituto Cultural Cabañas en Guadalajara

El Instituto Cultural Cabañas en Guadalajara tiene la encomienda de preservar en su capilla gran parte de la obra del artista José Clemente Orozco. Se sabe que dentro de ésta reposan más de 50 frescos del autor oriundo del estado de Jalisco.

Otro dato interesante es que en ninguna otra parte de la República Mexicana se puede observar tal cantidad de pinturas de esta clase.

Muchos no lo saben, pero el Hospicio Cabañas antes era conocido bajo el nombre de la Casa de la Misericordia, ya que ahí se recibía a las personas desvalidas. Durante la época de la guerra de independencia en México (misma que tuvo una duración mayor a las dos décadas), dicho inmueble fue ocupado por las tropas del imperio español, hasta el año de 1829, fecha en la que toma el nombre que hoy en día todos conocemos.

Posteriormente en 1910 inicia la Revolución Mexicana y por tanto la construcción vuelve a quedar en poder del Estado. No obstante, cuando las revueltas terminaron, de nueva cuenta el personal encargado de gestionar las labores que se hacían en el edificio, retomó su labor social por lo que continuó funcionando como casa de asistencia.

No fue sino hasta principios de la década de los años 80, cuando se decidió mudar a los infantes a otro lugar en donde no solamente recibirían mejor atención, sino que también contarían con instalaciones mejores y mucho más confortables.

Por tanto, el Instituto Cultural Cabañas cumple tanto una labor social como cultural, ya que a lo largo del año en este espacio se desarrollan diversas actividades educativas, con las cuales se pretende enaltecer el espíritu y la calidad humana de los jaliscienses, para que así personas provenientes tanto del extranjero como de otras partes de México, tengan la oportunidad de llevar consigo un “pedacito” de Guadalajara en sus corazones.

Hablando ahora un poco en torno a su construcción, nos encontramos con que esta pieza arquitectónica posee una mezcla de estilos, predominando el Neoclásico. Sus columnas son de estilo jónico y dórico.

En el tiempo en el que estuvo ocupado a su máxima capacidad, se estima que en sus dormitorios llegaron a convivir más de 3000 niños.

Como ya mencionamos en párrafos anteriores, fue en 1980 cuando el gobierno del Estado tomó la decisión de transformar al Hospicio Cabañas en un museo. Desde ese instante, las autoridades se han preocupado por llevar al interior de sus muros, exposiciones sumamente interesantes.

Finalmente, un dato que no podíamos dejar de mencionarte en este artículo es que hace justamente 19 años, es decir, en 1997 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (Unesco por sus siglas en inglés), lo denominó como “Patrimonio Cultural de la Humanidad”. En parte por su majestuosidad arquitectónica, aunque también porque se dedica a promover el arte y la cultura.

Si por algún motivo no puedes asistir a Guadalajara, te invito a visitar el portal oficial de esta entidad federativa, ya que ahí encontrarás un enlace que te permitirá hacer un breve recorrido virtual por el interior del Hospicio Cabañas.

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