Historia de terror de Guadalajara El tictac de la muerte


Son pocos los que lo saben, pero en algún momento, la fachada del Hospicio Cabañas de Guadalajara fue adornada con un reloj de gran tamaño. Tal y como lo estás leyendo en este momento. Quizás no hayas escuchado nada acerca de este asunto, ya que éste fue retirado de su lugar original hace varias décadas. Pero de eso hablaremos más adelante.

Éste edificio sirvió como albergue de infantes desde su construcción, hasta principios de la década de los años 80. Es decir, su función principal era la de refugiar a los niños sin hogar, prácticamente desde su construcción en 1810, hasta que definitivamente cerró sus puertas en 1980.

Actualmente en su interior podemos ver gran parte de la obra del artista José Clemente Orozco y hasta organismos internacionales lo han declarado como «Patrimonio Cultural de la Humanidad. Ese galardón lo obtuvo en 1997.

Sin embargo, no estamos aquí para elogiar tan emblemático inmueble, sino para contarte cuál fue el motivo por el que su reloj fue retirado para siempre.

Era muy común que construcciones de gran tamaño, estuvieran acompañadas de un péndulo de gran tamaño, pues además de ser un bello ornamento, servía para que la gente estuviera al pendiente de la hora del día. Recordemos que durante el siglo XIX y principios del siglo XX, no muchas personas podían costearse un reloj de bolsillo.

El artefacto fue colocado en su lugar y al principio funcionó con total normalidad. Cada media hora se escuchaba una campanada y al cumplirse el ciclo de 60 minutos, temblaban las campanas de acuerdo con la hora que correspondiera.

No obstante, poco tiempo después de que comenzó a funcionar, el reloj tuvo varias fallas inexplicables. Es decir, de momento se detenía en un punto determinado y sin que nadie hiciera nada, después arrancaba normalmente.

A primera instancia, nadie le prestó atención al desperfecto e inclusive los moradores de la capital jalisciense lo tomaron como un asunto chusco. Aunque después se convirtió en una auténtica historia de terror. Luego de transcurrido un lapso considerable, una de las monjas del hospicio le avisó a la madre superiora que cada vez que se detenía el reloj, ocurría un acontecimiento macabro.

De acuerdo a lo dicho por la religiosa, en cada ocasión en el que el reloj del detenía su marcha, uno de los huérfanos moría de inmediato. Los decesos eran de diferentes maneras. Algunos huérfanos murieron ahogados, mientras desayunaban. Otros bajando las escaleras y otros más de un infarto al corazón.

Asustada por el relato, la madre superiora llamó a un gendarme para que sirviera de testigo la próxima vez que el reloj se detuviera. El agente de la ley se puso pálido al ver que en efecto en el preciso instante en el que se detuvo el reloj, uno de los infantes cayó como fulminado por un rayo, después de sonar las campanadas que anunciaban las 9:00 de la mañana.

La gente hizo muchísimas peticiones al gobierno para que quitaran el reloj. A pesar de esto, la petición fue atendida hasta 1952, fecha en la que fue retirado de forma definitiva de la fachada del hospicio Cabañas.

Cuento de terror de Guadalajara La dama de la Avenida

Cuento de terror de Guadalajara La dama de la Avenida

En México hay tres ciudades que tienen vialidades muy importantes. En primer lugar, se encuentra la Ciudad de México (capital del país). Afianzada en el segundo puesto se ubica la «Sultana del Norte», es decir, Monterrey y, por último, Guadalajara localizada en el estado de Jalisco.

Hoy día relataremos las cosas extrañas que suceden en la Avenida Lázaro Cárdenas. Pocos caminos han sido testigos de tantos accidentes como ese lugar. Por supuesto, las personas que no conocen el porqué de las tragedias, alegan que las peripecias sufridas allí obedecen a que los conductores son descuidados y no acatan las normas establecidas en el reglamento de tránsito.

En los archivos históricos, existe la tendencia de que la mayoría de incidentes en ese tramo de camino ocurren por la noche. Sin embargo, un hecho que debe ser considerado es que algunas personas que han logrado salvarse de perecer ahí, han dicho que perdieron el control de su vehículo, debido a que súbitamente se apareció frente a ellos una mujer.

Además, un porcentaje de los entrevistados dijo que la dama vestía completamente de blanco. Su atuendo era muy similar a una túnica. Ninguno pudo describir el rostro de la aparición, pues argumentaron que, al estar preocupados por disminuir la velocidad del carro, no tuvieron tiempo de mirar al frente.

Estos acontecimientos de inmediato trajeron a mi mente los cuentos de terror que hablan acerca de una chica que aparece en las curvas pronunciadas de las autopistas. No obstante, investigando más a fondo pude darme cuenta de que el fenómeno que ocurre en Guadalajara es completamente distinto a cualquier cosa que yo haya escuchado en el pasado.

Platicando con un pueblerino, me enteré de que uno de los lugares con mayores avistamientos de la mujer de Lázaro Cárdenas, era el tramo que conecta directamente con la salida que va con rumbo a Chapala.

Fuimos hasta ese lugar y tengo que confesarles que ha sido una de las experiencias más aterradoras que he tenido en toda mi vida. Llegamos a la ubicación y transitamos el tramo unas cinco veces sin que nada extraño ocurriera (yo iba sentado en el asiento del copiloto).

A pesar de eso, en otro intento pude observar un fuerte resplandor que me dejo «ciego» por unos instantes. Después de eso, el automóvil golpeó fuertemente contra algo. Los neumáticos también se atascaron y mientras el carro seguía en movimiento, se podía oír el sonido de varios huesos rompiéndose.

El conductor se detuvo metros más adelante y ambos bajamos lo más pronto posible, para ver contra que habíamos golpeado.

– Creo que desgraciadamente atropellamos a un perro. Me dijo el conductor en lo que caminábamos hacia la cajuela del auto.

Mi mente estaba un tanto perturbada y confusa al ver que no habíamos golpeado nada ni a nadie. Las llantas estaban intactas y no había nada más en la avenida que el auto y nosotros.

Ya analizando las cosas con mayor detenimiento, creo que la mujer de la avenida Lázaro Cárdenas es un fantasma que busca vengarse de las personas que le hicieron daño.

Leyendas de terror El jarrón de barro


A Calixto le encantaba jugar en el jardín trasero de su casa, imaginando que se había convertido en un gran descubridor de tesoros. La obsesión de encontrar cosas enterradas, le venía directamente de su abuelo, quien en algún momento prestó sus detectores de metal para que las autoridades del pueblo, pudieran localizar un supuesto botín pirata, el cual, dicho sea de paso, nunca fue encontrado.

Retomando nuestro relato, una tarde el niño había pasado un par de horas excavando con sus propias manos. Sin previo aviso, uno de sus dedos tocó un objeto sólido.

El infante corrió a su casa y gritó:

– Papá, encontré un tesoro. Ven y ayúdame a sacarlo, pues creo que está atorado.

Velozmente, el progenitor del chico acudió al llamado de éste. El hombre se sorprendió al darse cuenta de que en efecto su vástago había encontrado algo enterrado en el patio.

Con la ayuda de una pala, logró sacar el pesado objeto. Se trataba de un jarrón de barro, el cual tenía unas inscripciones a los lados.

Una cosa que llamó poderosamente la atención del padre de Calixto es que la vasija antigua estaba sellada por completo con lo que parecía ser un tapón de corcho.

Ya dentro de la casa, el hombre fue a la biblioteca y tomó un libro de arqueología. Buscó en el índice y luego de unos minutos abrió una página en donde aparecía un dibujo bastante similar al jarrón que había encontrado en su domicilio.

De acuerdo con los escritos, se trataba de un implemento que se utilizaba para resguardar las almas de gente perversa que había vivido en el pasado.

– No quiero que mi hijo se involucre con esas leyendas de terror. Exclamó en voz baja, mientras salía de su casa.

Desgraciadamente nadie más volvió a ver al papá de Calixto, pues su camioneta fue encontrada un día después completamente calcinada. La policía no halló el cuerpo, sólo los pedazos rotos de aquel jarrón de barro, ubicados justamente debajo de la puerta del conductor.

Leyendas cortas De noche en la oficina


Demetrio le pidió permiso su jefe para quedarse en su oficina hasta terminar el trabajo que se le había asignado, pues al día siguiente debía entregar el informe trimestral de ventas.

Con el fin de que la labor de recopilar los datos que necesitaba para elaborar los gráficos no fuera tan pesada, buscó un podcast de leyendas cortas. El narrador comenzó a relatar una macabra historia de un hombre lobo.

El cuento de terror era tan espeluznante que Demetrio decidió apagar la aplicación de audio y trabajar sin ningún medio auditivo que lo distrajera.

Los minutos parecían transcurrir a toda prisa y pronto el reloj marcó las 11:30 de la noche. En ese momento, la luz de la oficina se apagó.

El trabajador permaneció laborando sin hacer caso de lo ocurrido, ya que su equipo de cómputo contaba con un «No break», es decir un regulador de voltaje que además posee una pila de respaldo en caso de que se presente una falla eléctrica.

Sin embargo, poco después sintió que alguien estaba parado detrás de él. Volteó hacia su lado izquierdo y no vio a nadie. Después giró su cabeza hacia la derecha y ratificó que su oficina estaba vacía.

Luego se estremeció al sentir como una mano huesuda se posaba sobre su cabeza. Demetrio cerró los ojos y absorto por el terror contuvo la respiración. En ese momento, sintió como dos largas y afiladas puyas entraban en su cuello.

Al abrir sus párpados, observó como un vampiro de aspecto horripilante tenía sus colmillos hundidos en su nuca.

Después del ataque, el monstruo se convirtió en un murciélago de ojos rojizos, saliendo velozmente por una ventana que se encontraba abierta. Demetrio, pensó que fallecería en un suspiro, pues sabía que los vampiros se alimentan de sangre humana.

No obstante, una cuestión que ignoraba es que su atacante era de una nueva especie, que no requiere de hemoglobina para subsistir, sino que engulle las ondas cerebrales de sus víctimas.

A los pocos minutos, el pobre Demetrio se convirtió en un vegetal, incapaz de relatarle a ninguno de sus conocidos lo que había sucedido.

Disfruta del teatro en Guadalajara


En el mes de marzo, Guadalajara nos ofrece una gran variedad de espectáculos, que no solamente se limitan a las obras de teatro, sino que también incluiremos otra clase de shows que se llevarán a cabo en esta clase de recintos.

Empecemos con La Dalia Negra. En ella se nos cuenta la historia de Elizabeth Short, una muchacha que soñaba con convertirse en una actriz famosa, pero que desafortunadamente no pudo alcanzar sus sueños debido a que fue brutalmente asesinada en 1947 en Leimet Park.

Se trata de un caso real que ha estremecido por más de 70 años a los pobladores de Estados Unidos. Las funciones son a las 19.00 y a las 21.00 horas, los jueves y los viernes en el teatro Diana (corta temporada).

Otra propuesta muy interesante del teatro en Guadalajara es Puercoespín dirigida por Luis Manuel Aguilar. En esta puesta en escena, los creadores tratan de darle al espectador una visión mucho más cruda de lo que puede llegar a convertirse el estar esperando que los problemas se resuelvan por arte de magia, cuando la realidad es que los seres humanos nos realizamos en crear círculos viciosos que lamentablemente, la mayoría de las veces nos conducen a la destrucción. Obviamente de lo que se trata aquí es de reflexionar. Los precios son bastante accesibles, ya que las entradas más caras únicamente cuestan $120.

Se presenta los viernes a las 8:00 de la noche en el teatro experimental de Jalisco.

Para los que son amantes de la música clásica, les tenemos excelentes noticias. Y es que el próximo domingo a las 12:30 del día en el teatro degollado tendrán la oportunidad de disfrutar de Shostacovick 10: código Stalin un programa que está integrado por dos secciones.

En la primera de ellas Iván Pérez (solista de violín) se encargará de ejecutar el Concierto para Violín Número 1 compuesto por Paganini. Mientras que para la segunda parte podrás disfrutar de la Sinfonía Número 10 de Shostakovich estrenada en diciembre del año en el que falleció el conocido líder ruso.

Los estudiantes, personas con discapacidad y adultos mayores recibirán un descuento del 30% al pagar en las taquillas del teatro.

Por último retornamos al teatro Diana, puesto que el 19 de marzo se hará una transmisión en vivo directamente desde el MET de Nueva York, para que los jaliscienses puedan agasajarse con la voz de la soprano Kristine Opolais, quien participa en Manon Lescaut, ópera compuesta por Puccini.

Por el momento no hay más eventos relacionados con las obras de teatro en Guadalajara, debido a que se aproxima la semana Santa. Sin embargo, es importante que estés al pendiente de la cartelera en tu estado, pues durante los siguientes meses del 2016, Jalisco estará lleno de espectáculos impredecibles.

Si requieres más información sobre este y otros acontecimientos que se realicen en cualquiera de los foros anteriormente mencionados, te invitamos a visitar sus páginas web oficiales o los espacios que tienen en las principales redes sociales (páginas de Facebook o perfiles de Twitter). Esperamos que esta información te sea útil.

Leyenda corta de Guadalajara Los perros guardianes


Esta historia comienza a principios del siglo pasado. Un hombre rico del estado de Jalisco de nombre Jesús abordó un crucero por el Caribe, pues quería conocer lugares exóticos antes de morir.

Algo que no he mencionado es que ese caballero estaba por cumplir los 70 años de edad. Nunca se había casado y hasta ese momento creía que iba a fallecer en completa soledad. Sin embargo, durante el viaje conoció a una señorita de nombre Ana, de la que se enamoró perdidamente.

Por increíble que parezca, la diferencia de edades (alrededor de 40 años) no fue impedimento para que la pareja fuera feliz. Un día todavía durante la travesía, el barco chocó contra un arrecife, lo que hizo creer a los pasajeros que perderían la vida.

Afortunadamente, nada malo le sucedió a la tripulación de aquel navío. Sin embargo, don Jesús le hizo prometer a su flamante esposa (sí, los caso el capitán del barco) que cuando uno de los dos dejara el plano terrestre, el que quedará debía hacerle un novenario conmemorando la fecha de su deceso por el resto de su vida.

Ana como estaba tan enamorada de su marido, aceptó la condición sin interponer ninguna objeción. Después de un tiempo de pasear por otras partes del mundo, decidieron establecerse en Guadalajara, la ciudad natal de don Jesús.

Ahí compraron una gran casa. Poco después, Ana fue la encargada de acondicionarla. Es decir, ella eligió tanto el mobiliario como el estilo de la fachada de la propiedad. Algo que llamó la atención de los vecinos, fue que en el techo mandó colocar algunas esculturas de galgos de piedra.

Don Jesús falleció a los pocos años de haber regresado a tierra jalisciense. Al principio, su viuda iba cada aniversario luctuoso a rezarle su novenario. No obstante, poco después ella conoció a un hacendado con el que contrajo nupcias por segunda vez.

Es en este punto cuando las leyendas cortas acerca de lo que ocurría en aquel domicilio, comenzaron a esparcirse de boca en boca. Algunos decían que en las noches de luna llena se podían oír los ladridos de los perros. Otros aseguraban que, aunque la casa estuviera vacía, las luces de las habitaciones se encendían de manera secuencial.

Hasta la fecha no se sabe cuál fue el final de doña Ana, pues nadie en la ciudad la volvió a ver desde que dejó de asistir al panteón. Durante años la Casa de los Perros permaneció sin dueño, hasta que fue reclamada por el gobierno estatal.

De hecho, otra de las leyendas cortas de Guadalajara afirma que si una persona va al panteón en donde se encuentran los restos mortales de don Jesús y le reza una novena, al día siguiente de haber terminado el ritual, las escrituras de la propiedad en cuestión, le serán entregadas en propia mano. El único requisito que debe hacer el interesado es acudir al camposanto, en una noche de luna llena únicamente acompañado por una vela delgada para alumbrarse durante los rezos.

Si no cumple con esta condición, la casa seguirá estando en manos del Estado.

Teatro de Guadalajara Alarife Martín Casillas



Este recinto fue inaugurado a mediados de la década de los años 70. Se decidió nombrarlo de esa manera, ya que Martín Casillas fue el encargado de la edificación de la Catedral de Guadalajara durante su primera etapa.

Para aquellos que aún no lo sepan, les quiero comentar que la palabra Alarife tiene por significado: Aquella persona que es maestro en la construcción de obras.

La capacidad actual total del teatro es para 550 personas. Desde que este lugar abrió sus puertas, diversos espectáculos culturales se han presentado en su escenario. Pasando por famosas puestas en escena, así como importantes compañías de danza.

En principio, se pensó que ese foro serviría como un auditorio. Por ese motivo, es que se tomó la decisión de que su diseño fuera distinto al de otros espacios teatrales de la capital jalisciense.

Sin embargo, con la llegada del señor Alberto Orozco, quien fungió como gobernador del Estado, se determinó que su uso principal sería para presentar obras de teatro.

Como ocurre con otros edificios culturales de Jalisco, en el teatro Alarife también se les da un espacio a las actividades culturales gratuitas. Por ejemplo, desde el año de 2013, se presenta a media semana, un especial de danza en el que cualquier persona puede entrar, a fin de disfrutar un espectáculo de primera calidad.

Por si esto fuera poco, los días jueves, la Secretaría de Cultura del Estado, organiza una función de teatro en la que tampoco se cobra la entrada a los asistentes. Y es que el arte debe llegar a la mayor cantidad de personas posibles, ya que esta actividad se encarga de enriquecer tanto el alma como la mente.

Para mayor información, te invito a visitar la página oficial del gobierno del Estado de Jalisco, ya que ahí encontrarás la dirección completa del teatro, un número telefónico e inclusive un mapa virtual. Ya no hay pretextos, disfruta del teatro en Guadalajara.

Leyenda de Guadalajara El señor de las aguas

La leyenda de Guadalajara que estoy a punto de relatarles ocurrió hace casi cuatro siglos. Se dice que a principios de la segunda década del siglo XVII, el jefe de la población de Magdalena era bien conocido por sus hazañas durante las regatas celebradas en la región.

Leyenda de Guadalajara El señor de las aguas

En una de esas festividades, se presentó un capitán de origen español, el cual quedó prendado de la belleza de la hija del jefe, la cual dicho sea de paso era admirada por los coterráneos debido a la destreza con ella maniobraba su navío en las aguas de la laguna de Magdalena. La muchacha retó al militar a una carrera, a lo cual él asintió rápidamente, pues pensó que la podría humillar fácilmente.

La competencia empezó y Citlalli (así se llamaba la chica), tomó ventaja. Sin embargo, casi al concluir la competencia, ésta se comenzó a sentir mal y de repente cayó al agua. El soldado observó al desmayo de su contrincante y corrió en su auxilio, pues notó como su cuerpo flotaba inerte. Luego la subió a su embarcación y la llevó a la orilla.

Antes de que la joven recobrara el conocimiento, el oficial ibérico le pidió la mano de Citlalli en matrimonio. Desde luego, el jefe se negó rotundamente a esa petición dado que no consentía el hecho de que un integrante del ejército enemigo, en un futuro formara parte de su familia.

No obstante, en eso la muchacha volvió en sí y aceptó la proposición del soldado, contando con la anuencia de su padre, pues este dio la sinceridad en los ojos de aquel hombre. La noticia del enlace se esparció hasta que llegó a oídos de Ocelotl, descendiente directo de uno de los sacerdotes más respetados de la región. Éste a su vez le juro a su progenitor que se quitaría la vida en caso de que el matrimonio llegara a concretarse.

Para evitar una desgracia, el sacerdote fue entrevistarse con el jefe de Magdalena, persuadiéndolo a que hiciera cambiar de parecer a su hija, ya que si no lo hacía una terrible maldición caería sobre su pueblo. Sin embargo, el jefe ignoró las amenazas y siguió con los preparativos de la boda.

El día del enlace el cielo se volvió negro creando grandes nubarrones. Posteriormente una tromba arrasó con el pueblo. Al día siguiente el cacique de Magdalena rogaba que la corriente le devolviera la embarcación nupcial junto con el cuerpo inerte de su hija, quien seguramente habría fallecido en aquella catástrofe.

Mas cuál sería su sorpresa al ver en aquella fría mañana la silueta de Jesús, quien aún sujeto a la cruz, sostenía tanto al soldado español como a la muchacha. Los cónyuges cuando estuvieron cerca de la orilla nadaron con todas sus fuerzas hasta que se pudieron poner a salvo.

Luego de este peculiar hecho la imagen del Santo Cristo fue puesta en una capilla cercana esa ubicación en la que las personas a la fecha acuden tanto a agradecerle como a pedirle su ayuda para que se pueda materializar un milagro. Esta imagen es llamada cariñosamente como «El señor de las aguas».

Como esta hay muchas otras leyendas en Guadalajara, cuyos temas no sólo son religiosos sino que algunas historias tienen que ver con cuestiones como el miedo o el terror.

El mariachi parte del folclor de Guadalajara

No existe un significado concreto de la palabra «mariachi». Hay quienes dicen que al pronunciar dicho vocablo los indígenas hacían referencia a una plataforma hecha de madera en donde se practicaban ciertas danzas. Otros afirman que su origen proviene de una derivación de la palabra francesa «marriage», cuyo significado no es otro que el de casamiento.

El mariachi parte del folclor de Guadalajara

La localidad en donde surgieron los primeros grupos de músicos identificados como «mariachis» no fue Guadalajara, sino Cocula. No fue sino hasta principios del siglo pasado, que la vestimenta de esta clase de músicos es tal como la conocemos hoy en día. Es decir, cuando se adopotó de manera definitiva el traje de charro.

Al principio, la burguesía mexicana estigmatizó a la música vernácula como algo únicamente destinado a la clase trabajadora. Sin embargo, con la llegada de la Revolución Mexicana se le dio un nuevo enfoque y sus melodías sirvieron para animar a los combatientes durante la lucha.

Luego durante la «Época de Oro del Cine Mexicano» la comedia ranchera echó mano de los mariachis, introduciendo a figuras musicales de la talla de Jorge Negrete o Pedro Infante.

Por supuesto, en Guadalajara se pensó en crear un lugar especial en donde se congregaran tanto las familias como estos grupos musicales. Así nació la Plaza de los Mariachis en lo que era conocido como el Barrio de San Juan de Dios, cuyo establecimiento tuvo lugar en el año de 1963 en lo que era una plazuela en donde se podía observar un modesto expendio de café.

En tan sólo un año el negocio creció a tal grado que sus instalaciones tuvieron que expandirse, para lograr satisfacer la demanda del pueblo tapatío. En 1968, año en el que se celebraron los juegos olímpicos en México, muchos turistas decidieron viajar a Guadalajara, cautivados por sus lugares turísticos.

Al arribar a la ciudad los viajeros encontraron la primera plaza de mariachis en todo el mundo. Rápidamente su fama creció y eso de alguna manera ayudó para que la ciudad de Guadalajara fuera elegida como una de las sedes del Campeonato Mundial de Fútbol de 1970, cosa que se repetiría en el Mundial del 86, sólo que ahora en vez de vibrar con las hazañas que Pelé nos regaló en la cancha, gozaríamos con el pase a la final de la escuadra teutona.

Después de esa fecha transcurrieron 23 años más, para que finalmente se gestara la renovación que la Plaza de los Mariachis se merecía. Se cambiaron algunas cosas como los pisos, no obstante, se hizo lo posible para que la esencia de este mágico lugar continuara siendo la misma.

Ven y déjate envolver por la música folclórica de Guadalajara. Además, podrás apreciar a los ballets profesionales que danzaran ante tus ojos los bailes clásicos del estado de Jalisco. Es un lugar muy seguro en el que puedes estacionar tu vehículo sin ningún problema, gracias a que posee más de 300 cajones disponibles. El horario de operación de dicho estacionamiento es desde las ocho de la mañana hasta la una de la madrugada.

Leyendas de Guadalajara La niña de la catedral

Según cuentan las personas mayores de Guadalajara, hace muchos años vivía una niña de nombre Inocencia, quien deseaba fervientemente hacer su primera comunión, de la misma manera que lo habían hecho otras compañeras de su colegio.

Fue corriendo a hablar con su padre, con el propósito de comunicarle sus deseos. Sin embargo, éste calificó esos pensamientos como “ridículos” y además le dio una tunda, advirtiéndole que la próxima vez que le saliera con esas tonterías, le iría mucho peor.

Leyendas de Guadalajara La niña de la catedral

La pobre niña se fue llorando a la habitación y tumbada sobre la cama trataba de entender el motivo por el cual su progenitor había reaccionado de esa manera. Lo malo era que la pobre inocencia vivía sola con aquel hombre, pues su madre había fallecido tiempo atrás.

Un día de camino a su casa, notó que en la iglesia había varios niños quienes estaban cantando. La chiquilla se paró afuera del inmueble y apuntó todo lo que decían. De ese modo, sin darse cuenta, comenzó a aprender el catecismo.

Al poco tiempo, una de las religiosas se percató de lo que hacía Inocencia y la invitó a pasar al templo. Transcurrió el tiempo y por fin llegó la fecha en la que los niños recibirían la eucaristía.

Esa mañana, la niña estaba vestida de blanco, gracias a que su amiga la monja le había entregado ese atuendo. Al término de la ceremonia, inocencia no cabía de la emoción, ya que por vez primera había comulgado.

Se dirigió rápidamente a su casa, con la esperanza de que su padre la perdonara. Buscó al hombre por todas las habitaciones sin hallarlo, hasta que entró a la cocina. Ahí lo vio sentado en una silla, se acercó a él y le platicó lo acontecido.

Su padre le lanzó una mirada de odio y de uno de los cajones sacó un cuchillo y sin miramientos lo clavó en el pecho de inocencia. El grito de dolor lanzado por la niña fue tan fuerte que los vecinos corrieron en su auxilio.

Sin embargo, el hombre logró escapar y la niña murió a los pocos minutos. Se dice que todavía el espíritu de ella aparece de vez en cuando en la Catedral de Guadalajara.