Un día inolvidable en Guadalajara

Guadalajara está ubicada justamente en el occidente de la República Mexicana. Es una de las localidades más soberbias que se puede visitar, pues muchísimos de sus edificios datan de la época de la colonia (concretamente de mediados del siglo XVI).

Imaginemos que llegas a la capital de Jalisco por la mañana. Te registras en tu hotel y dejas el equipaje en tu habitación. Lo siguiente en esta cronología sería ir a desayunar ¿no es cierto?

Un día inolvidable en Guadalajara

Sin embargo, yo te sugiero que no acudas a uno de los restaurantes tradicionales, sino que vayas al barrio de Mexicaltzingo, ubicado a menos de 10 minutos del centro de la capital jalisciense.

En esa zona encontrarás un mercado en donde hay una infinidad de puestos de comida. Es decir, puedes encontrar desde la tradicional y deliciosa torta ahogada, la cual es un birote relleno de carnitas acompañada de una salsa muy picosa, eso sí sin olvidarnos de su dotación de cebollita morada.

Si prefieres una alternativa dulce, dirígete al puesto en donde venden tamales tradicionales elaborados al estilo Tuxpan. Los puedes encontrar de elote o de piña. Lógicamente, no hay nada mejor para acompañarlos que un buen vaso de atole de masa calientito. Créeme se me hizo agua la boca al escribir esta última línea.

Ya para la hora de la comida, uno de los platillos que nadie que visite territorio jalisciense se debe quedar sin probar, es un plato de birria (puede ser de chivo o de borrego). Uno de los locales que te puedo recomendar es el de “Las nueve esquinas”. Una de las peculiaridades de este recinto es que cuenta con menú para el día y otro para la noche. Su horario de atención es de lunes a sábado de 9:00 de la mañana a 10:00 de la noche y los domingos de 9:00 de la mañana a 7:30 de la noche.

Llegamos a uno de los momentos que más me agradan, el instante en el que debemos elegir el postre. Guadalajara cuenta con una gran variedad de dulces típicos. No obstante, el más conocido a nivel nacional es la Jericalla.

Se dice que esta especie de natilla fue descubierta por una de las monjas que laboraba en la cocina del Hospicio Cabañas. Los ingredientes son huevo, azúcar, leche y un toquecito de esencia de vainilla.

Otra opción para degustar algo dulce y típico de Jalisco es probar las clásicas nieves de garrafa. A mi abuela le encantan y cada vez que puede compra un litro de su sabor favorito: vainilla. También hay de fresa, guayaba, mamey, nuez, guanábana, rompope y una que no he encontrado en ningún otro lugar; la nieve de garrafa de chongos zamoranos. En total, son más de 40 sabores.

Finalmente, para el momento en el que te dispongas a cenar, te sugiero que pruebes otro de los platillos tradicionales de Guadalajara. Me refiero al estofado de tripa de res (en algunos lugares de México lo conocen simplemente como menudo). De igual forma, puedes optar por degustar mariscos, los cuales tienen ese sabor a mar que sólo la provincia te puede ofrecer.

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