Tonalá Jalisco

Tonalá JaliscoEl origen de Tonalá Jalisco tiene que ver con asentamientos de grupos indígenas de origen zapoteco en la región. Sin embargo, pronto combinaron su raza con otros clanes como los toltecas.

Actualmente Tonalá Jalisco tiene una extensión aproximada de 119 km². La principal actividad comercial que se ha desarrollado en este sitio, no es otro que el de la alfarería. De ella se desprende la elaboración de utensilios únicos tales como: vasijas, cántaros, jarros etc. Otra tarea llevada a cabo a la perfección por los artesanos es la fabricación de piezas en vidrio soplado. A continuación te brindaremos una guía de los lugares que debes visitar.

El edificio sede de la Presidencia Municipal además de ser una construcción antigua, tiene algo que lo distingue. Y es el hecho de que su puerta principal siempre está abierta. Esto es un reflejo de los lugareños, quienes creen que la hospitalidad es lo primero que los tonaltecas deben ofrecerle a los visitantes, como si fueran parte de su familia.

Por su parte, una reserva natural majestuosa es la conocida como “Las Siete Cascadas”. Según dice la leyenda, antes de la llegada de los españoles a Mesoamérica, la princesa Cihualpilli compraba darse un baño en la parte superior del brote de esas aguas. La gente hacía lo mismo, sólo que en la zona de abajo, pues pensaban que el líquido llegaba hasta ahí gracias a la intervención de la soberana.

El museo Tonallan se ubica al interior de una finca que fue construida hace más de 100 años. En ese recinto se encuentran algunas pinturas y piezas de cerámica procedentes de distintos periodos históricos de Tonalá Jalisco. Al mismo tiempo, en ese lugar se les da cabida a las personas que quieren difundir tanto su trabajo artesanal como sus obras de arte.

Un elemento infaltable en los pueblos de México son sus templos religiosos. Es por eso que no debemos dejar de mencionar al Santuario del Sagrado Corazón. Su estilo arquitectónico recuerda a dos corrientes que se entremezclan maravillosamente. Por un lado tenemos al estilo gótico, mientras que en su interior domina la técnica renacentista.

Hablando un poco de la gastronomía, solamente te diremos que podrás apreciar y saborear manjares como el pipián o disfrutar de bebidas típicas como el atole blanco o el tejuino.

Otro lugar interesante es el Cerro de la reina. Una vez más nos encontramos con algo entrelazado a la princesa prehispánica de la ciudad, sólo que en esta ocasión el lugar es usado básicamente como mirador, ya que se encuentra a más de 2000 m de altura. Desde luego, la vista que se disfruta deja boquiabierto a cualquiera. En la parte más alta se puede observar un monumento dedicado a la soberana, y una capilla en donde se venera a la Virgen de Guadalupe.

Terminamos con el mercado o tianguis artesanal, el cual se aposta en las calles aledañas al centro de la ciudad los días jueves y domingo (salvo cuando estos son festivos). La variedad de artículos es inagotable y los comerciantes a menudo aceptan el “regateo” hasta que ambas partes quedan satisfechas.

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