Historia de Guadalajara

Historia de GuadalajaraPara quienes no lo sepan, la ciudad de Guadalajara (Capital del Estado de Jalisco) es la segunda localidad de mayor extensión en la República Mexicana. De hecho, muchísima gente la consideran como el mayor punto turístico de todo el país.

No sólo porque dentro de sus límites, se encuentra uno de los principales puntos industriales de la nación, sino porque también es la cuna de la bebida más popular entre los connacionales. Obviamente nos estamos refiriendo al Tequila. Ahora sí hablamos de música vernácula, no podemos olvidar que el Mariachi es parte indivisible de ella.

Por otra parte, en la mayoría de publicaciones en las que hubo gran presencia colonial, las construcciones principales permanecen en el centro de esas ciudades. Sin embargo, en el caso de Guadalajara, se hicieron grandes cambios tratando de modernizarla. Esto trajo como consecuencia que gran parte de las calles originales, así como algunas edificaciones, fueran desmanteladas para dar paso al progreso.

No obstante, las construcciones más emblemáticas de esta ciudad jalisciense, no sufrieron el más mínimo daño, brindando con ello la posibilidad a las nuevas generaciones de ver con sus propios ojos la magnificencia de esas joyas arquitectónicas.

Una de ellas es la catedral, que sin duda te dejará asombrado cuando observes sus torres con terminación en punta o cúpula que ocupa la parte del centro de la construcción. Ésta se encuentra envuelta por distintas plazas en sus cuatro lados. Por ejemplo, la Plaza Guadalajara, la cual posee una fuente en la que parece que se encuentra reposando un majestuoso león sobre un tronco.

Si movemos nuestra vista al sur nos encontraremos con la Plaza de Armas, acompañada por un limpísimo kiosco en el que se puede escuchar música folclórica. A su lado se halla el Palacio de Gobierno construido siguiendo los cánones del estilo barroco. Al ingresar a este recinto, podrás apreciar el rimbombante mural creado por el artista José Clemente Orozco.

Observando hacia el norte, nos toparemos con la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, un monumento muy similar al que tienen en la ciudad de México. Cada una de sus columnas rinde un sentido homenaje a alguno de los personajes históricos más importantes no solamente de Guadalajara, sino de todo el Estado.

Es decir individuos que han hecho aportes en diversos campos, como puede ser la ciencia, la política o la cultura. En la última esquina de la catedral que nos falta por nombrar se encuentra la Plaza de la Liberación. Ésta recibe ese nombre dado que conmemora la revocación de la esclavitud, encabezada por el Padre de la Patria. De hecho, una estatua de don Miguel Hidalgo está presente en aquel sitio. Si miramos hacia el oriente de aquella plaza, encontraremos el Teatro Degollado. Si decides caminar por atrás del edificio, llegarás hasta el Hospicio Cabañas, monumento que fue nombrado como patrimonio de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y Diversificación de la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Además, las formas de recorrer el centro histórico de Guadalajara, son bastante variadas. Por ejemplo, puedes hacerlo a pie, en un autobús turístico de dos pisos o si deseas algo más tradicional, no querrás perderte los paseos en calandria, una especie de carruaje antiguo, heredado de la época de la Nueva España.

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