Comidas típicas de Guadalajara

Guadalajara, denominada la perla de occidente, por su situación geográfica es un lugar especial para vacacionar, teniendo múltiples lugares de esparcimiento y emblemáticos lugares para conocer, aparte de su gente, que es muy amable y servicial para todos los turistas que la visitan. Pero un lugar muy especial toma la comida, platillos autóctonos que no se llevan a cabo en otras latitudes del hemisferio, alimentos típicos del lugar que dejan en la mente de todos aquellos que visitan el lugar, un grato sabor de boca.

Comidas típicas de Guadalajara

Dichos platillos se ofrecen tanto en los mejores restaurantes de lujo, así como en los típicos puestos de la calle, con lo que todos los comensales sin importar el estrato social que tenga, pueden degustar sin problema alguno, hoy hablaremos de 3 tipos de comidas, que son muy conocidas para todos los de Jalisco, pero que muchas personas de otras áreas de la república mexicana, quizás no conozcan.

Hablaremos de 3 tipos, comida, postre y bebidas, con lo que dando una breve semblanza de cada uno de ellos, te imaginaras, de lo que te pierdes:

  1. Tejuino.- Se trata de una bebida que se fermenta y tiene como base el maíz, se sirve helado y tiene un sabor agridulce
  2. Jericallas.- El típico postre de la perla de occidente, a base de huevos, canela, leche y vainilla, así como de azúcar
  3. Tortas ahogadas.- Se sirve en los tan conocidos “Birotes salados” pan blanco que el agua del lugar le da el característico sabor salado, con frijoles, carne de puerco y cebolla morada, bañada en salsa de tomate (Jitomate para otros estados de la república) y media o totalmente ahogada en salsa.

Son muchos más platillos que se sirven en el occidente del país, pero quisimos mostrarles los más representativos de la ciudad de Guadalajara, todos ellos tienen un sabor inigualable, que harán de tus vacaciones en el lugar, un recuerdo que atesoraras por siempre. Así que recuerda comer las comidas típicas de Guadalajara, en tu próxima visita de negocios o placer, y llevarte contigo lo mejor de esta hermosa ciudad.

Un día inolvidable en Guadalajara

Guadalajara está ubicada justamente en el occidente de la República Mexicana. Es una de las localidades más soberbias que se puede visitar, pues muchísimos de sus edificios datan de la época de la colonia (concretamente de mediados del siglo XVI).

Imaginemos que llegas a la capital de Jalisco por la mañana. Te registras en tu hotel y dejas el equipaje en tu habitación. Lo siguiente en esta cronología sería ir a desayunar ¿no es cierto?

Un día inolvidable en Guadalajara

Sin embargo, yo te sugiero que no acudas a uno de los restaurantes tradicionales, sino que vayas al barrio de Mexicaltzingo, ubicado a menos de 10 minutos del centro de la capital jalisciense.

En esa zona encontrarás un mercado en donde hay una infinidad de puestos de comida. Es decir, puedes encontrar desde la tradicional y deliciosa torta ahogada, la cual es un birote relleno de carnitas acompañada de una salsa muy picosa, eso sí sin olvidarnos de su dotación de cebollita morada.

Si prefieres una alternativa dulce, dirígete al puesto en donde venden tamales tradicionales elaborados al estilo Tuxpan. Los puedes encontrar de elote o de piña. Lógicamente, no hay nada mejor para acompañarlos que un buen vaso de atole de masa calientito. Créeme se me hizo agua la boca al escribir esta última línea.

Ya para la hora de la comida, uno de los platillos que nadie que visite territorio jalisciense se debe quedar sin probar, es un plato de birria (puede ser de chivo o de borrego). Uno de los locales que te puedo recomendar es el de “Las nueve esquinas”. Una de las peculiaridades de este recinto es que cuenta con menú para el día y otro para la noche. Su horario de atención es de lunes a sábado de 9:00 de la mañana a 10:00 de la noche y los domingos de 9:00 de la mañana a 7:30 de la noche.

Llegamos a uno de los momentos que más me agradan, el instante en el que debemos elegir el postre. Guadalajara cuenta con una gran variedad de dulces típicos. No obstante, el más conocido a nivel nacional es la Jericalla.

Se dice que esta especie de natilla fue descubierta por una de las monjas que laboraba en la cocina del Hospicio Cabañas. Los ingredientes son huevo, azúcar, leche y un toquecito de esencia de vainilla.

Otra opción para degustar algo dulce y típico de Jalisco es probar las clásicas nieves de garrafa. A mi abuela le encantan y cada vez que puede compra un litro de su sabor favorito: vainilla. También hay de fresa, guayaba, mamey, nuez, guanábana, rompope y una que no he encontrado en ningún otro lugar; la nieve de garrafa de chongos zamoranos. En total, son más de 40 sabores.

Finalmente, para el momento en el que te dispongas a cenar, te sugiero que pruebes otro de los platillos tradicionales de Guadalajara. Me refiero al estofado de tripa de res (en algunos lugares de México lo conocen simplemente como menudo). De igual forma, puedes optar por degustar mariscos, los cuales tienen ese sabor a mar que sólo la provincia te puede ofrecer.

Gastronomía de Guadalajara

Gastronomía de Guadalajara

La gastronomía de Guadalajara surge como resultado de una combinación entre las raíces de las culturas mesoamericanas y las personas que arribaron desde la península ibérica. En resumidas cuentas, en esa ciudad de Jalisco tenemos un mosaico de colores y sabores que se funden de una espléndida forma.

La birria en su receta original se prepara a base de carne de chivo. Sin embargo, hoy en día es posible encontrar distintas variedades de este platillo como puede ser la birria de res. Se trata de un plato de profundo sabor. En principio la carne se deja cocer al vapor hasta que queda en su punto. Después se deja dorar en el horno hasta que se le agrega la salsa que le aporta el toque ideal. Se debe acompañar con tortillas de maíz (de ser posible recién hechas), limones y salsa picante. Hay quienes piden chiles asados para morder mientras la disfrutan.

Mención honorífica merece la torta ahogada. Éste es uno de los manjares de la región. Antiguamente los lugareños decían que no existía mejor remedio para curar la cruda que una buena torta ahogada. Para poder elaborarla es necesario contar con un pan especial creado en la región el cual se denomina como “birote”. La propiedad más importante de este es su consistencia, ya que tiene la capacidad de aguantar el baño de salsa sin deshacerse.

Hablando de la salsa, se trata de una combinación de especias y chiles sumamente picantes. Es por ello que los vendedores en Guadalajara suelen preguntarles a los comensales cómo es que desean su torta. Es decir, si la quieren “ahogada” (totalmente sumergida en la salsa), medio ahogada o si prefieren un poco de salsa aparte para estar condimentándola mientras la degustan. Por lo general, el pan se rellena de carnitas, aunque hay quienes la prefieren de pollo. Créeme que si no has tenido la oportunidad de probar una torta ahogada en Jalisco, es como si nunca hubieras visitado la ciudad de Guadalajara.

El pozole de Jalisco es de color rojo y se acompaña regularmente con tostadas. Por cierto, el significado de la palabra pozole es algo así como “cosido de maíz espumoso”. Una vez más, se trata de un caldo al que se le adiciona un poco de carne de cerdo, lechuga y rábanos. Se debe comer cuando aún sale vapor del plato, pues es en ese momento donde se potencializa todo su sabor.

Finalmente, en la gastronomía de Guadalajara también hay espacio para los platillos dulces. Así tenemos a las jericallas. Según cuenta la leyenda, una de las religiosas que habitaba en el Hospicio Cabañas, decidió crear un postre que tuviera un alto contenido proteínico. Fue así como mezcló un poco de huevo, azúcar y leche al que combinó con un toque de vainilla y canela. Lo introdujo en el horno para cocinarlo, pero se le olvidó sacarlo debido a que fue requerida por la Madre Superiora. Cuando retornó a la cocina, vio que la superficie de la natilla estaba quemada. Sin embargo, decidió probarla y descubrió que sabía delicioso. Se le llama jericalla puesto que el nombre de aquella monja era Jerica.

Disfruta un buen trago al estilo de Guadalajara

Disfruta un buen trago al estilo de GuadalajaraLas cantinas de Guadalajara se asocian inmediatamente en el imaginario colectivo con conceptos como lugares en donde se escucha música vernácula, acompañado de una copa de tequila, generalmente para aliviar las penas causadas por el desamor.

Pese a ello, los nativos de Guadalajara tienen otra idea muy diferente. Y es que para ellos las cantinas son el lugar perfecto para fortalecer o entablar nuevas amistades, a la par de exaltar esa parte intrínseca de nuestro ser que nos identifica como mexicanos.

La “Sin Rival” se originó en 1898. La gente le identifica como una de las cantinas más antiguas establecidas en suelo jalisciense. Es más, se cuenta comúnmente que el mismísimo “ídolo de Guamúchil” (es decir Pedro Infante) era uno de sus clientes asiduos. Entre su menú de botanas y entremeses puedes disfrutar de unos exquisitos taquitos dorados o si lo prefieres un delicioso caldo de camarón recién hecho.

Puede ser que cuando escuches nombre de la “Alemana” pienses que nos hemos equivocado de ciudad y que posiblemente te estemos recomendando una cantina que se encuentra en Berlín. Nada de eso, se trata de un lugar en donde la bebida principal no puede ser otra que la cerveza. El plato estrella está representado por las tortas ahogadas, acompañada claro está por tarro bien helado de cebada. El horario de atención es de lunes a domingo de nueve de la mañana a once de la noche.

Por su parte, la “Fuente” es una cantina post revolucionaria, puesto que abrió sus puertas en 1921. Es uno de los locales más visitados del centro. De tal suerte que si eliges a Guadalajara como destino en tus próximas vacaciones, no debes dejar de ir ahí a disfrutar de un buen trago.

La decoración que más destaca en dicho inmueble es una bicicleta antigua. Se supone que este vehículo fue “empeñado” por un hombre que no tuvo el dinero suficiente para pagar la cuenta. Lo raro es que las décadas pasaron y el hombre jamás regresó a reclamarla.

Otro de los lugares emblemáticos para degustar bebidas alcohólicas es la “Iberia”. En cuanto cruzas sus puertas el olor a buena comida y camaradería invaden tu espíritu. Puedes observar que en sus mesas te esperan algunas botanas, sólo para abrir el apetito. Del mismo modo, puedes solicitarle al mesero que te traiga algunos de los platillos clásicos de la gastronomía jalisciense.

Se localiza a tan sólo unas cuantas cuadras de la Calzada Independencia. Una cosa que no te podemos decir con exactitud es su horario, ya que éste depende de cómo se encuentre el ambiente. Es decir, pueden cerrar a la una de la mañana o continuar un poco más.

Finalmente, aunque no es una cantina como tal, no podemos dejar fuera a la pulquería “Don Chuy”. El pulque es conocido por los mexicanos como “la bebida de los dioses”. Se obtiene gracias al proceso de fermentación del aguamiel del maguey. Su apariencia natural es lechosa y de color blanco. Sin embargo, existen también los curados que se refieren a la mezcla del pulque con frutas.

Si quieres remontarte al pasado a través de los sabores, no hay como observar las vasijas de barro en donde se almacenan los distintos preparados, siguiendo al pie de la letra la receta tradicional.