Usanzas tradicionales en Guadalajara

Usanzas tradicionales en Guadalajara

Guadalajara es la capital del estado de Jalisco y a su vez es una de las más importantes del país, no sólo porque cuenta con una gran densidad poblacional, sino por el amplio número de sitios turísticos con los que cuenta.

La “Perla de Occidente” como también se le conoce, está repleta de museos y avenidas de estilo clásico. Para visitar las atracciones de esta ciudad, tendrías que dedicarle al menos un par de meses a recorrer cada una de sus callejuelas.

Si te gustan las construcciones coloniales, no debes esperar más y en tu próximo periodo vacacional viaja sin dudarlo a Guadalajara, ya que el centro histórico te impactará con su majestuosa catedral.

El clima de la capital tapatía en promedio oscila entre los 18 °C y los 20 °C. Esto significa que durante gran parte del año su clima es templado, por lo que no requerirás usar prendas demasiado abrigadoras.

Antes de empezar a enumerar las principales tradiciones jaliscienses, nos gustaría comentarte que todas ellas han enriquecido la cultura de la República Mexicana, pues muchos extranjeros al escuchar una canción de mariachi o beber un trago de tequila, inmediatamente piensan en nuestro país.

El primer elemento distintivo de los tapatíos es sin lugar a dudas la Charrería. Arte que consiste en llevar a cabo una serie de suertes montando a caballo. Esta actividad se desarrolló poco después de que los españoles se establecieran definitivamente en estas tierras y comenzaran a construir sus haciendas.

En ellas, tanto los hacendados como sus capataces en su tiempo libre se dedicaban a llevar a cabo diversas proezas montando a sus corceles. En un principio el traje de charro se componía de varias piezas confeccionadas en gamuza o en su defecto de cuero.

Algunas de mis suertes favoritas son: el floreo de la reata y el lazado de los toros. Esto se puede ver en los festivales o ferias que se realizan año con año, no sólo en Jalisco sino también en las poblaciones aledañas.

Las mujeres también juegan un rol muy importante en la Charrería, sólo que ellas se encuentran ataviadas con un traje conocido como de “Adelitas”. Sus maniobras a caballo durante las escaramuzas son dignas de admiración.

Por otro lado, la música de mariachi es ideal para amenizar cualquier tipo de festividad (desde una boda, hasta una reunión con amigos). Los instrumentos que no pueden faltar en este tipo de agrupaciones son: los violines, las trompetas y desde luego las guitarras.

El traje típico de los músicos de mariachi es el de “charro de gala” y por lo general es de color negro con la botonadura y demás adornos confeccionados en plata.

Aún hay personas que discuten el lugar exacto en donde se originó el mariachi. Sin embargo, la mayoría de la gente está de acuerdo con que la cuna del mariachi no es otra sino Cocula.

Hay muchos sitios en donde puedes encontrar a los mariachis en Guadalajara. Por ejemplo, en los restaurantes en donde se sirve comida típica mexicana, aunque sin duda el mejor lugar para disfrutar de la música vernácula es la Plaza del Mariachi.

Visita el Instituto Cultural Cabañas en Guadalajara

Visita el Instituto Cultural Cabañas en Guadalajara

El Instituto Cultural Cabañas en Guadalajara tiene la encomienda de preservar en su capilla gran parte de la obra del artista José Clemente Orozco. Se sabe que dentro de ésta reposan más de 50 frescos del autor oriundo del estado de Jalisco.

Otro dato interesante es que en ninguna otra parte de la República Mexicana se puede observar tal cantidad de pinturas de esta clase.

Muchos no lo saben, pero el Hospicio Cabañas antes era conocido bajo el nombre de la Casa de la Misericordia, ya que ahí se recibía a las personas desvalidas. Durante la época de la guerra de independencia en México (misma que tuvo una duración mayor a las dos décadas), dicho inmueble fue ocupado por las tropas del imperio español, hasta el año de 1829, fecha en la que toma el nombre que hoy en día todos conocemos.

Posteriormente en 1910 inicia la Revolución Mexicana y por tanto la construcción vuelve a quedar en poder del Estado. No obstante, cuando las revueltas terminaron, de nueva cuenta el personal encargado de gestionar las labores que se hacían en el edificio, retomó su labor social por lo que continuó funcionando como casa de asistencia.

No fue sino hasta principios de la década de los años 80, cuando se decidió mudar a los infantes a otro lugar en donde no solamente recibirían mejor atención, sino que también contarían con instalaciones mejores y mucho más confortables.

Por tanto, el Instituto Cultural Cabañas cumple tanto una labor social como cultural, ya que a lo largo del año en este espacio se desarrollan diversas actividades educativas, con las cuales se pretende enaltecer el espíritu y la calidad humana de los jaliscienses, para que así personas provenientes tanto del extranjero como de otras partes de México, tengan la oportunidad de llevar consigo un “pedacito” de Guadalajara en sus corazones.

Hablando ahora un poco en torno a su construcción, nos encontramos con que esta pieza arquitectónica posee una mezcla de estilos, predominando el Neoclásico. Sus columnas son de estilo jónico y dórico.

En el tiempo en el que estuvo ocupado a su máxima capacidad, se estima que en sus dormitorios llegaron a convivir más de 3000 niños.

Como ya mencionamos en párrafos anteriores, fue en 1980 cuando el gobierno del Estado tomó la decisión de transformar al Hospicio Cabañas en un museo. Desde ese instante, las autoridades se han preocupado por llevar al interior de sus muros, exposiciones sumamente interesantes.

Finalmente, un dato que no podíamos dejar de mencionarte en este artículo es que hace justamente 19 años, es decir, en 1997 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (Unesco por sus siglas en inglés), lo denominó como “Patrimonio Cultural de la Humanidad”. En parte por su majestuosidad arquitectónica, aunque también porque se dedica a promover el arte y la cultura.

Si por algún motivo no puedes asistir a Guadalajara, te invito a visitar el portal oficial de esta entidad federativa, ya que ahí encontrarás un enlace que te permitirá hacer un breve recorrido virtual por el interior del Hospicio Cabañas.

La lucha libre en Guadalajara

La lucha libre en Guadalajara

En Guadalajara, como en gran parte del país el deporte más popular es sin duda alguna el fútbol. De hecho, en algún momento hubo hasta tres equipos de soccer en la primera división.

Sin embargo, otro de los espectáculos deportivos que consiguió cautivar a los tapatíos prácticamente desde su arribo a la capital fue la lucha libre. Ritual en donde las “fuerzas del bien y del mal “se enfrentan en el encordado.

El público vive con gran emoción cada combate, gritándoles a los gladiadores todo tipo de vituperios e injurias, aunque sin que eso llegue a afectar en ningún momento el ambiente familiar que se respira en la arena.

Fue Salvador Lutteroth González (orgullosamente jalisciense) el personaje que se dedicó a impulsar y promover la lucha libre a lo largo y a lo ancho de la República Mexicana. De hecho, en el año de 1933 funda la Empresa Mexicana de Lucha Libre (hoy conocida como Consejo Mundial de Lucha Libre).

Mientras tanto en Guadalajara no existía un escenario lo suficientemente grande para cubrir la demanda de los tapatíos a la hora de asistir a una función de lucha. Es decir, los combates se llevaban a cabo en pequeñas arenas.

Siendo consciente de la situación y sobre todo viendo el crecimiento de la afición del deporte del “catch” Lutteroth González se empeñó en construir un local de mayor tamaño para que así las personas pudieran disfrutar de los combates de una forma mucho más cómoda

Para su construcción se utilizaron materiales de primera calidad, pues la Arena Coliseo de Guadalajara debía guardar similitudes con la Arena México, instalada en la capital azteca. La obra comenzó a edificarse en el año de 1956 y fue inaugurada tres años más tarde.

Contrario a lo que pudiera pensarse, la función inaugural el 20 junio de 1959 no fue de lucha libre, sino de box. En total fueron cinco peleas aquella noche de sábado. Al día siguiente si fueron programados encuentros en los que participaron figuras del pancracio nacional de la talla del “Profe Manotas”. Obviamente me refiero a Blue Demon.

La característica principal de la Arena Coliseo de Jalisco es que no importa desde qué butaca te encuentres observando hacia el ring, ya que siempre podrás observar a detalle lo que está ocurriendo en el encordado.

Quizás los más jóvenes no tomarán en cuenta la trascendencia que tuvo en su día esta construcción, ya que no olvidemos que se encontraba en el centro de Guadalajara. Lógicamente, con el paso del tiempo esto ha ido cambiando, principalmente porque la ciudad ha continuado creciendo de manera vertiginosa.

Realmente son pocas las modificaciones que se le han hecho a la Arena Coliseo desde su inauguración. Sin embargo, el cambio más evidente de acuerdo con varios aficionados regulares a los encuentros de lucha libre, es que este espectáculo ha evolucionado dejando a un lado las llaves a ras de lona, para enfocarse mayormente en piruetas y lances aéreos.

Actualmente las funciones de lucha libre son los días martes y domingos, siendo estos últimos denominados como “familiares”, debido a que los precios son más económicos. Por ejemplo los niños (hasta 12 años de edad) pagan sólo $10. En tanto que para los adultos los precios oscilan entre $60 y $130.